La atención al cliente es un servicio imprescindible que se ofrece tanto a compradores como a posibles compradores. Un comercio que da una buena atención al cliente, hace que la experiencia de compra sea más agradable y la posibilidad de que el cliente regresé es bastante alta. Muchas de las encuestas que se realizan con el propósito de identificar el por qué un consumidor no regresa al establecimiento, se obtienen como dato importante una mala atención por parte del establecimiento.

Nuestra intención en este artículo es ayudarte a mejorar esta parte tan importante incluso igual que si del propio producto tratase

Escucha con atención lo que te dicen.

La habilidad de escucha es importante en la atención al cliente por varios motivos. Uno de ellos es observar e identificar el lenguaje que utiliza el cliente para poder describir su problema, también, te recomendaría observar sus reacciones ante las alternativas que le dices o a la solución que le ofreces.

 El cliente no siempre expresa claramente su opinión, bien sea por que desconoce el producto o duda a la hora de argumentarla, por eso deberemos de ser capaces de situarnos y facilitarle información que le acerque a su objetivo final, que es obtener una respuesta por nuestra parte que le facilite su búsqueda.

Aprende a trasmitir.

Cuando te comunicas con un cliente es mejor dejar las cosas totalmente claras que correr el riesgo de que haya un malentendido. Si el cliente recibe una información confusa o errónea, seguramente que recurrirá a ti de nuevo exigiendo una explicación. La experiencia de compra se verá perjudicada y posiblemente no vuelva.

Intenta que el cliente entienda en su totalidad el mensaje, que no le quede ninguna duda sobre el tema que estés tratando, mi consejo es:

  • Utiliza frases sencillas y fáciles de entender
  • Cortas pero ricas de contenido
  • Ve al grano y no le des vueltas a lo que ya se ha entendido
  • No retomes una duda que ya está zanjada
  • Utiliza el lenguaje corporal, esto le ayudará a concentrarse en el mensaje

Conoce bien el producto.

El personal que forma parte del establecimiento, debe de tener un profundo conocimiento del producto y de la especialización en este caso de la ferretería.

Con esto no quiero decir que cada uno de los integrantes conozca hasta el rincón más inhóspito del establecimiento, pero si nociones que puedan resolver las dudas que les plantean los clientes.

Utiliza el lenguaje corporal y se positivo.

El lenguaje corporal te va a permitir que el cliente preste atención a la conversación que está manteniendo contigo, con esto no quiero decir que estemos gesticulando toda la conversación, pero si en los puntos más interesantes de la misma.

Las palabras positivas también te ayudarán a captar la atención del cliente, ya que un determinado lenguaje es importante a la hora de persuadir. Al fin de cuentas la palabra de la persona que te ha atendido es la que cuenta y la que te llevas.

Aprende a mantener la calma.

Mantener la calma y trasmitir esa sensación en momentos de tensión es muy importante. No todos los clientes son iguales, los hay más irritados que otros pero por eso no podemos perder la compostura. Para empezar, debemos de ser capaces de tranquilizar al cliente por medio de preguntas que nos posicione frente al problema y ser capaces de reaccionar de forma rápida y concisa.

Continuará

En próximos artículos seguiremos con este tema que tanto interesa a nuestros lectores y ferreteros, actualizaremos el post referenciando el enlace del artículo o si te suscribes te enviaremos un mensaje de correo electrónico.

Espero que te haya servido. ¡Hasta pronto!

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