Imagina que eres una de esas personas cuyo máximo hito culinario ha resultado del buen uso de un robot de cocina; ahora imagina que alguien te pide que elabores un plato digno de la guía Michelin. Si aceptas el reto, las posibilidades de un fracaso estrepitoso son elevadas.

Lo mismo ocurre con la conciencia medioambiental en la industria (y con prácticamente todo en la vida); si no empezamos por lo fácil, difícilmente podremos implantar procesos industriales sostenibles. O lo que es lo mismo, mejor no empezar la casa por el tejado.

Aspirar a una producción eficiente o a la reducción de residuos está muy bien, pero si los empleados no conocen los básicos de la sostenibilidad, mal vamos.

Así las cosas, en Cofedas hemos entendido que nunca llegaremos a ser realmente sostenibles si no conseguimos que cada miembro del equipo contribuya con su granito de arena.

Todos tenemos claro el impacto que la actividad de nuestro almacén puede provocar en el entorno y las medidas que debemos tomar para reducirlo, como la correcta segregación de residuos o el uso y almacenamiento de productos químicos de acuerdo al Reglamento de Almacenamiento de Productos Químicos APQ RD 656/2017, entre otros.

Pero ¿qué hay de los demás departamentos? ¿Cómo podemos contribuir desde otros departamentos a que Cofedas sea una empresa sostenible? ¿Cómo afectan nuestros pequeños gestos del día a día?

La responsabilidad medioambiental en una empresa es cosa de todos. Velar por el entorno debe ser una preocupación del trabajador del almacén, del transportista que reparte los productos entre las ferreterías asociadas (rebajar la velocidad en 20 km/h puede redundar en una reducción media del CO2 emitido) y del personal de oficina.

Así que, para empezar por las bases, en Cofedas hemos diseñado una guía sostenible que ayude a los miembros del equipo a entender la importancia de cuidar el planeta a través de medidas sencillas pero de gran importancia para reducir el consumo de agua y energía.

¿Cómo ahorrar energía eléctrica?

  • Apagar el ordenador. Sobra decir que hay que apagar el ordenador cuando acabe la jornada laboral y nos vayamos a casa. Pero aún puedes mejorar tu comportamiento ambiental si apagas tu equipo (monitor incluido) cuando no vayas a utilizarlo durante más de una hora o si desconectas las fotocopiadoras o impresoras que no tienen un uso frecuente.
  • Apaga las luces. Todos sabemos que las luces hay que apagarlas. Sin embargo, en la práctica, es muy frecuente (demasiado) ver luces encendidas en estancias vacías. ¿Cuántas veces está perfectamente iluminada la sala de reuniones sin que haya nadie dentro? ¿Cuántas veces has entrado al baño y la luz estaba encendida? Recuerda apagar las luces innecesarias y colocar interruptores independientes para las áreas que así lo requieran.
  • La batalla del climatizador. La temperatura de las salas, tanto en invierno como en verano, puede ser uno de los principales puntos de fricción en una oficina. Para algunos nunca hace demasiado calor y para otros nunca demasiado frío. ¿El resultado? Climatizadores con temperaturas más altas de lo que se debería en invierno y más bajas de lo recomendable en verano, con el consiguiente consumo energético. Consejo: utiliza el modo cool en el climatizador si quieres aire frío y apágalo si la estancia se va a quedar vacía.

El uso eficiente de las fuentes de energía resulta esencial para el futuro del planeta y es una responsabilidad de todos.

¿Cómo ahorrar agua?

El agua es el recurso natural más importante y, aunque sea abundante, no es inagotable. ¿Qué podemos hacer para reducir el consumo de agua en la empresa?

  • Usa el inodoro de forma responsable. ¿Y esto qué implica? Pues implica que un inodoro es un inodoro y en ningún caso una papelera. Te sorprendería saber la cantidad de cosas que se lanzan al inodoro que provocan atascos en la red de saneamiento, con el impacto ambiental y económico que esto conlleva. Las estaciones depuradoras de aguas residuales han sido preparadas para depurar eso, aguas residuales; ni toallitas, ni bastoncillos, ni hilo dental, entre otro montón de cosas que se lanzan a diario al WC.

¡Ah! Y recuerda usar el botón de descarga parcial de la cisterna en caso de necesitar poca agua.

  • Ojo con el grifo. Ciérralo mientras te enjabonas las manos o te lavas los dientes. Mientras te lavas los dientes, si cierras el grifo consumirás unos 250 ml de agua al minuto. Si no lo cierras, estarás desperdiciando 5 litros de agua al minuto. Una diferencia como para pararse a reflexionar, ¿verdad?

También puedes instalar grifos con temporizador o detector de movimientos, así evitarás que se queden encendidos.

Como ves, el ahorro de energía o de agua es sumamente importante para la protección de nuestro planeta.

Conciencia a tu equipo en pequeños gestos y cuando llegue la hora de implementar procesos industriales sostenibles de mayor envergadura, la transición será mucho más dulce.

Si tú también quieres que tu equipo se sume al ahorro de energía y agua, visita https://www.cofedas.com/sostenibilidad/ y descarga nuestra guía de ahorro energético y la guía para el ahorro de agua.

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